viernes, 23 de agosto de 2019

31 de AGOSTO: FIESTA SAN RAMÓN NONATO

NOTAS HISTORICAS

Los datos tradicionales de la vida de Ramón Nonato nos lo presentan en el siglo XIII. Nacido en Portell, cuando su madre ya había muerto, y venido al mundo con la daga del vizconde de Cardona que sacó del seno de su madre al niño, del que le vino el sobrenombre de Nonato.

Sin embargo, ya desde las investigaciones del siglo XX vemos al fraile llamado Ramón Surrons, natural de Portell, que participa en el capítulo de El Puig (1324), o siendo definidor en el de Lérida (1335). En este capítulo fue nombrado redentor, y en esa redención en Argel sufrió el martirio del candado y otros tormentos, según Guillermo Vásquez (Manual 200-202). Participó en la elección del maestro general Vicente Riera. Descubrimos en Ramón una vida entregada al servicio redentor, sufriendo los mismos padecimientos de los cautivos y sostenido por la fuerza de la Eucaristía, y la devoción filial a la Madre de Dios y madre de los hombres.

Según la tradición, el Papa quiso nombrarlo cardenal con el título de San Eustaquio, basílica romana cercana al Panteón, donde se conserva su imagen; y cuando se dirigía a Aviñón, falleció en Cardona. No habiendo sacerdote que le pudiera administrar el viático, lo recibió milagrosamente administrado por el mismo Jesucristo acompañado por los ángeles vestidos con hábito mercedario, tal como queda reflejado por la iconografía. De allí, sus restos fueron trasladados a la ermita de san Nicolás en Portell.

Es sin duda el santo mercedario más popular, debido especialmente a la acción de los misioneros populares mercedarios que lo tenían como protector. Por eso su imagen se encuentra esparcida por todo el orbe con algunos elementos que lo identifican, como es la palma de martirio con la triple corona, y el ostensorio con el Santísimo Sacramento en su mano derecha. Por el hecho milagroso de su nacimiento es el patrono de las mujeres en su embarazo al que se acogen en el momento del parto.  En algunos países lo invocan también como patrono de las instituciones pro-vida. La Orden de la Merced recoge en su Ritual dos elementos vinculados a san Ramón: la bendición de la madre gestante y la bendición del agua en favor de los enfermos.


martes, 20 de agosto de 2019

NOTICIA

Nuevamente este año, en el mes de la solidaridad, la Diócesis, Caritas, Municipalidad de Calama invita a los movimientos, comunidades pastorales dar a conocer su carisma presentando el trabajo en un stand.

El lunes 19 de agosto, unidas las dos Fraternidades Laicales Mercedarias participaron instalando el Stand Mercedario, dando a conocer alegremente la Espiritualidad Mercedaria.

Stand Mercedario, lo preside 
la imagen de nuestra Madre de la Merced

Un gran logro de las FLM, presencia mercedaria 
Laicas de la FLM nuestra Señora de la Merced de Calama

Un hermoso tríptico de nuestra Madre,  regalo para el hogar de 
la señora.

En pleno trabajo, laicos mercedarios entregando información
 y presentes a los participantes




lunes, 5 de agosto de 2019

LA MERCED EN AGOSTO FUNDACIÓN DE LA ORDEN

En la ciudad de Barcelona, burguesa y condal, hay un bullir constante de hombres y mujeres por sus estrechas callejuelas de piedras, desde el puerto hasta la catedral. Era el 10 de agosto de 1218. Las campanas, envueltas en tañidos de júbilo, convocan a la celebración a todos los creyentes de esta vieja ciudad mediterránea. Hubiera podido ser una de el polvo del tiempo y abandonadas en la mazmorra de la indiferencia. ¡Pero no! Fue una celebración jubilar que, por el impacto de la fe, acabó escribiéndose con letras de amor inextinguible en la conciencia, en el corazón y en las manos de la Madre Iglesia. Se celebraba la fundación de la Orden de la Merced, en la Catedral de Barcelona, ante el obispo de la ciudad. Berenguer de Palou, y ante el joven rey de Aragón, Jaime I, después llamado el Conquistador. La Iglesia acogía en su seno de madre la iniciativa divina de Pedro Nolasco quiso seguir hasta la entrega de la vida si fuera menester.

Pedro Nolasco, no lo olvidemos, es un laico; un caballero de Dios al servicio de la fe de los cautivos; un hombre de fe, comprometido en la iglesia, que quiere hacer efectivo su compromiso cristiano más allá de las palabras. La vocación laical en la iglesia cobra fuerza especial en él, en un tiempo y en un ambiente en el que los laicos actúan, sobre todo, en la retaguardia. Pedro Nolasco, con su obra redentora de liberación de cautivos, es uno de los laicos que se lanza a la vanguardia de la fe, convencido de que su vocación tiene que atravesar los límites del conformismo y de la comunidad para llegar a la frontera, a la mazmorra, allí donde la fe está en peligro y necesita aliento y fortaleza. Esta iniciativa laical, que acoge también a los clérigos, durará un siglo en la Orden.

Los mercedarios son caballeros de la paz, mercaderes de la libertad y, aunque están influenciados por las órdenes militares, nunca participarán en empresas guerreras de defensa o de conquista. Su único empeño, su batalla más encarnizada, se desarrollará en el campo de la esclavitud, en las mazmorras de la opresión, en los lúgubres callejones donde la fe está en peligro porque ansía la luz del Sol que nace de lo alto.

Fuente: La Merced en la Liturgia 2018-2019